Potaje de vigilia Singular

Potaje de vigilia Singular

Semana santa y pensamos en una receta cuaresmal. Con ancas sabemos que la tradición está garantizada. Así, combinamos ingredientes en un potaje de vigilia.

Desde cuándo

Buscando y rebuscando, podemos concluir que el cuaresmal potaje tendrá sus inicios en la etapa medieval. Por esa época, comenzó a extenderse el consumo de bacalao en salazón por el territorio español. A partir de una base de bacalao, garbanzos, alguna otra legumbre y acelgas, se añadía un aliño típico. Este grandioso potaje permitía cumplir con el mandato de abstinencia de comer carne en los días de la cuaresma. Además, pudiendo utilizar los ingredientes que se encontraban en las despensas castellanas: verduras, legumbres y bacalao.

Potaje Singular

Ahora, aquí comenzamos nuestra creación. Partamos de la siguiente pregunta: ancas de rana, carne o pescado? Ya hemos escrito sobre éste tema, pero entendemos que es una alternativa ideal para cumplir con el mandato cuaresmal. También vimos que los monjes cristianos de Francia, tenían las ancas de rana como alternativa al pescado. Así, que combinando imaginación nos aventuramos a un potaje de vigilia más atrevido, sumando nuestro producto estrella: las ancas de rana.

El paso a paso

Partimos de cocinar los garbanzos en su punto. Importante, dejarlos en remojo durante una noche. Otra clave, no cocerlos en olla exprés para asegurar el sabor de toda la vida.

Hacer un sofrito con 1 cebolla, 1 diente de ajo y 1 tomate. Obviamente, tendrá su toque con una cucharadita de pimentón dulce, chorrito de vinagre, comino y sal. Podemos sumar acelga o alguna verdura de hoja. Luego, comenzaremos a mezclar los garbanzos en el sofrito junto con caldo de verduras.

Y aquí irá nuestro toque singular. No usaremos bacalao, sino que introduciremos las ancas de rana, previamente salpimentadas. Si aún te atreves a más, recomendamos utilizar las perlas (gemelos) de las ancas. Mezclaremos todos los ingredientes y dejaremos a fuego medio. Para espesar, podemos utilizar migas de pan y/o la yema de un huevo cocido.

Ahora solo resta que te consigas un buen pan de hogaza y a disfrutar.

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